Teatro de las oprimidas

EL módulo de Teatro de las Oprimidas (TO) es una oportunidad para multiplicar la metodología desarrollada por Augusto Boal. Se presentan los principios fundamentales de un teatro esencialmente crítico y se desvelan las distintas ramas del árbol que sustenta todo el universo de medios para transformar la realidad desde la ficción teatral. Y ante todo, se revela el poder transformador de un teatro que trasciende los escenarios, invade los patios de butacas e invita al público a convertirse en protagonista, éste, empoderado, asume su potencial transformador y se interpreta a sí mismo para reinventarse liberado de las opresiones de la realidad. 

Empezamos abriendo el arsenal de juegos para actores y no actores, despertando nuestros sentidos, descubriendo nuestras capacidades y nuestros límites, reconociendo a las personas con quienes compartimos, activando las cuatro ces (Corazón, Cabeza, Cuerpo, Cultura) y aterrizando en el aquí y ahora. 

En seguida aparece el Teatro Imagen, que se muestra como una herramienta capaz de hacer hablar a nuestro cuerpo sin que a nuestro cerebro le dé tiempo a manipular lo que expresamos. Así, somos capaces de representar lo concreto, pero también lo abstracto. Introducimos el sonido, la palabra y el deseo de cambio. Con la dinámica de Las Horas, nos observamos en nuestro día a día y reflexionamos sobre nuestros hábitos, luego transformamos nuestras acciones mecanizadas y las humanizamos bailándolas y transformándolas en arte. 

Caen cuatro gotas y surge el Arco Iris del Deseo, casualmente, sin pretenderlo; ésa es una de las claves del Curinga, haber experimentado muchas técnicas, desarrollar la capacidad de atender a las necesidades y tener la sensibilidad para utilizar la herramienta adecuada en el momento preciso. Exploramos las contradicciones que nos habitan con la técnica de Los Polis en la Cabeza, materializando aquellas voces internas que nos susurran a gritos lo que debemos que hacer y lo que no. 

Con la Estética del Oprimido evidenciamos la invasión ideológica a la que estamos continuamente expuestas y nos reapropiamos de los medios artísticos para producir arte desde nuestra esencia primitiva. Creamos al Ser de la Basura, un ser compuesto por nuestros propios deshechos que cobra vida y nos habla de nosotras, de lo que consumimos, de lo que somos, de lo que no somos y de lo que podríamos llegar a ser.

Vivimos una experiencia exprés de Teatro Foro. Elegimos un tema al que como grupo somos sensibles: la Presión Social. Compartimos nuestras opresiones personales, las colectivizamos y creamos una historia que nos acoge. La esquematizamos con imágenes, una ráfaga de instantáneas que sintetizan la obra. Luego, desarrollamos cada escena, ponemos voz y movimiento. Y la hacemos crecer con las técnicas de ensayo: Para y piensa, Bombardeo de preguntas, Pase para sordos, Pase con telegrama… Finalmente realizamos el Foro, entre nosotras, recogiendo las alternativas de cambio propuestas y vislumbrando cual seria el siguiente paso: revisar, reconstruir y compartir con un público.

No hay tiempo para más. Cada módulo del Máster es una ventana por la que nos asomamos durante un tiempo limitado, el suficiente para reconocer el paisaje que nos presenta, para percibir sus posibilidades y tener la breve experiencia que nos impregna de su potencial. Pero las ventanas no se cierran, quedan abiertas, sus brisas nos persiguen y en cualquier momento podemos regresar a la que queramos, colarnos en ella y seguir investigando. 

Módulo a cargo de Marc Escrig de Teatre de Caixó.

Valoración crítica de textos teatrales

¿Por qué continúa teniendo sentido la crítica de artes escénicas?

Esta es la pregunta nuclear de este módulo. Surge de la percepción de que la crítica profesional ha perdido peso en la era del ciberespacio, ya que se multiplican los espacios de opinión, por lo que el crítico profesional ha perdido valor. Pero la pregunta es si también la crítica, en sí, ha perdido peso. Si es así, ¿cuál es la razón o razones? Pueden ser muchas, pero una de ellas es, sin duda, la confusión que se produce muchas veces entre relativismo y pluralismo. De ahí la necesidad de un marco para ajustar el concepto y el derecho de la crítica a una realidad actual. Porque la crítica es una expresión inscrita en la historia de la cultura y uno de sus problemas es su propia cultura. Por ello urge reencontrar su cultura, su relato. El mejor relato es repensar su papel de ayudar a clarificar de la complejidad de la actividad artística y de la sociedad en la que está inmerso.  La buena crítica es, también, la que suscita e incita la capacidad crítica del espectador, su relación con la obra de arte y la manera de valorarla. Esto demanda la redefinición de un crítico que sea una síntesis de la persona que reflexiona y opina, que se interroga y vive una constante atención a las relaciones entre arte y sociedad. Este es, en fin, el asunto nuclear de este módulo del Master de teatro aplicado, porque, como dijo Adolfo Marsillach, “ni el arte ni la inteligencia, ni el poder ni la sociedad, ni, seguramente, la vida, tendrían sentido sin un mínimo -o máximo- de ejercicio crítico“.

Módulo a cargo de Enrique Herreras, Doctor en Filosofía, profesor de Ética y Filosofía Política en la Universitat de Valencia y de Estética en la Escuela Superior de Arte Dramático valenciana. En el campo periodístico es columnista de opinión y crítico de Artes Escénicas en diferentes medios de comunicación y colaborador en diversas revistas especializadas

Nota: la imagen corresponde a Lucía Miranda –The Cross Border Project– que estaba encargada del premio del público en los Premios Max 2019 y propuso a las gentes de teatro un juego de escribir una carta de amor al público en cuatro movimientos con los que reflexionar sobre la importancia de mantener un público crítico, diverso, curioso y apasionado.

Teatro del oprimido, un teatro para el cambio

La principal creación de Augusto Boal (1931-2009) fue el Teatro del Oprimido (TO), encuentro entre el teatro popular y la Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire, hoy es una realidad mundial y una metodología conocida y practicada en los cinco continentes. El TO no deja de ser una extensión de la Pedagogía del Oprimido, fundamentada en sus elementos nucleares, que Boal toma sin reservas de su compatriota Freire. La obra que da nombre a su método, Teatro del Oprimido y otras poéticas políticas. En la génesis de la poética del TO, el sujeto ocupa un lugar central, siguiendo el principio, tantas veces repetido por Boal, de que todo el mundo puede hacer teatro y con ese “hacer” se iniciaría la senda de la emancipación. Pues como afirma este autor “¡Todos debemos actuar!” y “la alfabetización teatral es necesaria porque es una forma de comunicación muy poderosa y útil en las transformaciones sociales” Boal, 1975:16) y añade “actores somos todos nosotros, y ciudadano no es aquél que vive en sociedad: ¡es aquel que la transforma!” (Boal, Mensaje Internacional del Día mundial del Teatro, 27 de mayo de 2009).

Materiales del módulo: